Así lo destacó el presidente de la Asociación contra el acoso moral de las Islas Baleares (Anamib), Ricardo Pérez-Accino, quien precisó que el tipo de acoso laboral "como estrategia empresarial" es el que más está creciendo, que es aquel en el que el hostigamiento "nace desde la propia dirección".
Los casos relacionados con este tipo de presión laboral son más frecuentes desde hace medio año, y se traducen en Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) o en despidos improcedentes de trabajadores, como consecuencia de una "política empresarial que busca pretextos objetivos para poder echar a sus empleados", explicó.
En este sentido, puso como ejemplo el de un comercial, de 31 años, del que sus jefes deciden prescindir "sin tener que pagarle una indemnización". Para ello alegaron un incumplimiento de contrato por "baja productividad", cuando en realidad fue el equipo directivo el que propició esa situación "al no facilitarle los nuevos muestrarios, ni las direcciones de clientes".
Asimismo, Pérez-Accino mencionó otra situación paradigmática de hostigamiento empresarial que surge a raíz de la fusión de empresas, que hace que se dupliquen los trabajadores para las mismas funciones, lo que les lleva a "prescindir" de una parte de la plantilla. "Los aíslan, les quitan funciones, hasta que ellos mismos solicitan la baja voluntaria", precisó.
La violencia psicológica laboral (mobbing) se da en todos sectores, si bien en el caso concreto de Baleares tiene más frecuencia en el ámbito de la hostelería; en las categorías de camareras de pisos y en cocinas, la enseñanza, la sanidad y la Administración, precisó el presidente de Anamib.